Posteado por: plastilupe | marzo 11, 2009

Oaxaca al natural

Después de la visitar Hierve el Agua regresamos hacia la Ciudad de Oaxaca, para tomar la carretera 175 que cruza la Sierra Norte. Antes pasamos a desayunar el famoso mercado de Tlacolula,  compramos  algunos “víveres indispensables” -mezcal, sal de gusano y plantillas de alfombra- para nuestra próxima aventura.


Sobre la carretera que cruza la sierra se pueden encontrar muchas opciones de albergues ecoturísticos, nosotros escogimos dos para este viaje: Capulalpam de Mendez y Vega del Sol Zuzul.
El primero lo escogimos ya que la comunidad a la que pertenece el albergue fue nombrada pueblo mágico hace un año por su importancia histórica -cuna de Miguel Mendez, fundador del partido liberal-, porque conserva parte de las fachadas de su época dorada -en el Siglo XVIII se descubrió la mina de Dolores donde se explotó el oro y la plata-, y porque se conserva costumbres de la cultural zapoteca -entre ellas la herbolaria, incluso tiene un centro de medicina tradicional. Se encuentra a unos kilómetros de Guelatao, pueblo natal de Benito Juarez.
Cuando llegamos al sitio había mucha gente en la calle a pesar del mal tiempo, los puestos de comida y artesanías estaban instalados en un corredor techado al rededor del parque. Todo el pueblo se dirigía al Palacio Municipal, decidimos ver que causaba tanto alboroto así que los seguimos por un patio y unas escaleras que subían al auditorio municipal. Encontramos una banda de música que ocupaba la mitad del espacio disponible, eran al rededor de 150 personas con algún instrumento en la mano: Trombones, flautas, platillos, trompetas… La monumental banda de la Sierra Juárez, conformada por 14 bandas regionales. Este extraordinario evento era la clausura del octavo encuentro cultural regional, los días anteriores se habían presentado obras de teatro, bailes regionales y se habían impartido talleres. La gente estaba muy contenta, casi todos familiares orgullosos de los interpretes, compartían tepache y mezcal para aguantar el frío que se colaba por la puerta y el techo.
Terminado el evento nos dirigimos a nuestro hospedaje, unas simpáticas cabañas a las afueras de pueblo, hechas de adobe, con chimenea, 3 camas y una amplio baño. El frío era intenso, acompañado de la humedad calaba mucho. Prendimos la chimenea, lo cual fue un logro ya que la leña estaba muy húmeda y dormimos bien empiernaditos para no sufrir mucho.
Como el clima no mejoraba al otro día solo pudimos ir a comer una trucha al restaurante “Los Molinos”, muy cerca del pueblo, donde las crían, También tiene actividades como rappel, tirolesa y caminatas, pero ese día todo estaba cerrado por ser un lunes lluvioso. Intentamos conocer el Templo de San Mateo, pero fuera de los fines de semana hay que estar muy pendientes de los horarios de las campanadas porque es cuando la abren, nunca pudimos coincidir y me quedé con las ganas…
Nuestra próxima para se encuentra del otro lado de la Sierra, el camino para cruzarla es espectacular, se pasa por bosques de coníferas, hasta llegar a la punta la humedad atrapada del Golfo convierte el ecosistema en un bosque de niebla lleno de biodiversidad, después le sigue un descenso prolongado, el clima va cambiando y se empieza a sentir el calor.
Vega del Sol se encuentra al pie de la sierra, rodeado del Río Valle Nacional y Santa María y tiene el privilegio de contar con un zuzul, un manantial de 15 mts. de profundidad del que emergen aguas cristalinas. Todos estos elementos lo hacen un paraíso terrenal.
Los pobladores de este pueblo son chinantecos, aunque también se nota la presencia de sangre africana. En general son muy amables, un poco informales, y la cerveza es una constante a diferencia de Capulalpam. Están construyendo 5 románticas cabañas de madera, estilo tapanco, sobre unas enormes piedras al pie del río; pero como justo llegamos en el momento de los trabajos decidimos acampar, ya que hay mucho espacio. Encontramos un excelente lugar debajo de una gran pochota (ceiba) a la orilla del río. Por ser febrero el clima era excelente, casi no había mosquitos y la vista no podía ser mejor: Aguas cristalinas, montes llenos de vegetación, aves majestuosas y al atardecer los prados del campamento se cubre de pequeñas luces, son luciérnagas que le hacen competencia a las estrellas. Por las noches el lugar rebosa de vida, entre el arrullo del río, el croar de las ranas, los cantos de los pájaros y hasta el mugir de una vaca a lo lejos se crea una sinfonía natural que se meten en nuestros sueños y nos regresa a la realidad.
Estos dos lugares tan diferentes están a pocas horas de distancia, y es un reflejo de la gran riqueza y diversidad con la que cuenta nuestro país, gracias a su caprichosa geografía. No debemos sentirnos orgullosos de tenerlos, sino de cuidarlos y conservarlos.

Mercado de Tlacolula

Mercado de Tlacolula

La monumental banda de la sierra juarez

La monumental banda de la sierra juarez

Calentandonos con un poco de mezcal

Calentandonos con un poco de mezcal

Capulalpam de Mendez

Capulalpam de Mendez

Templo de San Mateo

Templo de San Mateo

Camping en Vega del Sol

Camping en Vega del Sol

Pochota

Pochota

El zuzul

El zuzul

Paraíso tropical

Paraíso tropical

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Responses

  1. Que maravilloso viaje!
    Viaje los viajeros!

    Nos quedamos ansiosos por escuchar mas de sus andanzas…
    Besitos,
    V

  2. Por lo que veo hay un sin fin de lugares que vale la pena conocer en Oaxaca.

    Saludos
    Besitos wey


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