Posteado por: plastilupe | noviembre 6, 2008

Piratas de Campeche

En la medida en que nos acercábamos a la Ciudad de Campeche, desde Mérida, el terreno iba cambiando, algunas colinas y unas cuantas curvas hacían el viaje más entretenido.

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Posteado por: plastilupe | octubre 29, 2008

La ciudad blanca II

Mérida tiene un encanto único, principalmente porque la gente que la habita es afable, tranquila y muy fina. Pocos o nulos son los sitios donde uno se siente inseguro o incómodo, incluso en las zonas más populares la gente respeta tu espacio vital.
Mientras paseábamos por la ciudad nos percatamos que en los parques la gente se sentaba en las bancas con su laptops y checaba su mail, y descubrimos que la ciudad está brindando Internet gratuito y puntos de carga en sus plazas públicas, el programa se llama “Parque en Línea”, y nos pareció una muestra más de la calidad yucateca.
Otra cosa que nos llamó la atención fue la sobriedad y sencillez de la Catedral, que alberga un Cristo monumental tallado en madera como único adorno del atrio. Si uno sigue por esa misma calle (la 60) hasta la plaza de Santa Ana podrá encontrar un galería de arte, “La casa del artista”, manejada por una matrimonio que también vive ahí, los cuadros  de Melva Meriva llamaron poderosamente la atención de dashnak ya que encontró les cierta similitud con el arte de Giger.
Y para terminar este post, no me queda más que recomendarles el Smoking Club, un restaurancito en frente de la embajada americana donde venden la mejor cochinita que probamos en la ciudad, así que si van a sacar su visa, no olviden pasar por unos taquitos, ya sea para festejar o para consolar.

Posteado por: plastilupe | octubre 26, 2008

La ciudad blanca

El 19 de octubre después de despedirnos de la familia y de Cancún tomamos la carretera libre a Mérida. A pesar de que el camino se encuentra en buen estado y que no tiene mucho tráfico, el calor y la humedad pueden hacer el recorrido más pesado de lo normal.

Después de cuatro horas de camino y mucho sudor llegamos a nuestro destino con el primer atardecer del viaje. Mérida tiene la ventaja de ser una ciudad con sistema de calles numeradas y buena señalización así que sin mucho problema llegamos al hostal que ya habíamos reservado, la casa del tío Dach, un lugar muy lindo, a tres cuadras de centro, manejado por Edwin, un meridano afable que nos hizo muy buenas recomendaciones de la ciudad: Como salir a pasear, ya que los domingos en Mérida se cierran las calles aledañas al parque principal y se ofrecen espectáculos al aire libre, así como antojitos, payasos y un predicador afónico. El hambre y el descuido nos hicieron sentarnos en unos comedores frente a la catedral donde nos comimos los salbutes más caros y asquerosos de nuestra vida. Una vez superada la decepción probamos caminar un poco más y nos encontramos con un grupo de diez chavos haciendo breakdance al ritmo de una bocina montada en una bicicleta low-rider pimpeada. Para quitarnos el mal sabor de los salbutes probamos con una marquesita, pensamos que si son toda una institución en Mérida no podíamos fallar, y evidentemente quedamos satisfechos.

Posteado por: plastilupe | octubre 26, 2008

Ya nos vamos

La mudanza fue un acontecimiento traumático, muchas cosas y poco tiempo, lo logramos después de tres días exhaustivos de guardar, regalar y tirar.
Una vez vaciada la casa y encargada la gata salimos el 3 de octubre de Cancún a Puerto Morelos con 6 cajas y 3 maletas. Nos instalamos 2 semanas en un departamentito para cerrar los últimos detalles de nuestra vida en la Península de Yucatán. Durante estos días la gente nos preguntaba cuales eran nuestros planes, que haríamos, a donde íbamos, y muchas veces no sabíamos que contestar. Por ejemplo, a la señorita que nos atendió cuando cancelamos la línea telefónica le contestamos que nos íbamos a vivir al extranjero, para no permitir argumentos sobre los beneficios de conservarla; a la familia le respondíamos que a conocer nuestro país y a buscar nuevas oportunidades; a los amigos, que nos íbamos de rol. Pero creo que aún no nos contestamos esa pregunta nosotros mismos. Sabemos que nuestro primer destino es Mérida, porque ya tenemos una cita en el consulado gringo para que dashnak saque su visa.

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